miércoles, 25 de marzo de 2026

Introducción

"...y ya se fueron. Sonaron montadas en un instante efímero que enseguida se deslizó hacia el pasado para no volver nunca más." G.Santayana

¿Es el fin de mi vida? Me pregunto esto constantemente. El invierno parece ya tocar las puertas y recién empezamos el otoño. Comienzo a sentir frío y una brisa helada se cuela por mi ventana. Quiero contestar esta pregunta, quiero saber cada detalle para tener una conclusión precisa y fiable. ¿Acaso debo continuar o simplemente debo aceptar el hecho de estar acabado, terminado, casi muerto? ¿Acaso conseguir el último clavo para mi cajón? ¿O es este mi esfuerzo solamente para perseguir mi sombra y mirar al abismo de mi dolor?

Acompáñame, critícame, difiere conmigo, pero hay algo que debes saber: esto que escribo es para mí, aunque te lo comparto. Te regalo esta vista a mi interior. Mira mi sombra conmigo, mi trauma, ese dolor que a veces no deja respirar ni pensar. Mira al abismo conmigo. Averigua si este abismo ha mirado también en mi interior, si he podido recuperarme de él, si ahora vive en mí o, peor aún, si vive en vez de mí. Averigua conmigo si hay redención o venganza, o si hay esperanza para mí y para todos quienes han vivido el dolor como yo.

Y todo esto, ¿qué tiene que ver con la cita de Santayana? Cuando uno se va haciendo viejo, te vas dando cuenta de lo cruel que es el tiempo. Y sí, he caído en el cliché de envejecer. Si bien no soy un anciano, para uso práctico soy un tipo grande, un viejo. Muchos de mis abriles ya se fueron, pero tengo bastantes por delante, si Dios así lo permite.

Otro tema que voy a abarcar en este blog es el tema religioso. En teoría va a estar bastante cargado de cristianismo. En este viaje que es la vida, ya son muchos años que Dios viene tratando conmigo: años en los que me rompe y me vuelve a armar, aprieta mi vida hasta que salga lo malo y pueda glorificarse en mí. He cambiado mi teología ya tres veces: de Roma a un cristianismo soft-pop y luego a una teología calvinista, la cual sigo hoy en día. ¿Voy a cambiar mi postura en el futuro? Solo Dios sabe, pero lo veo bastante dudoso, ya que mis emociones y la doctrina están alineadas en este caso.

Para finalizar esta intro quiero que sepas que no espero que me leas en realidad, no espero que me lea alguien. Este es mi lienzo para dejar un poco de mí en este universo, para que mis hijas vuelvan acá y puedan conocer un poco a su padre, no solo como papá, sino como un hombre común con luchas, sombras, demonios y muchas ganas de expresar todo lo que tiene dentro.

Con mucho cariño, Ernesto

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Introducción

"...y ya se fueron. Sonaron montadas en un instante efímero que enseguida se deslizó hacia el pasado para no volver nunca más." G....